Frida Kahlo quizás no fue tan atormentada

Por JULIE WATSON

La atormentada pintora mexicana Frida Kahlo pintaba minuciosamente escenas de sangre, dolor y sufrimiento emocional, pero los curadores descubrieron recientemente que llevaba una vida gozosa y que se pasaba horas jugando con los títeres de un teatro infantil.

En desafío a la estética no vacilaba en representarse con una sola ceja espesa y vello sobre los labios, aunque atesoraba fotografías de mujeres en bikini y marineros vigorosos de rasgos viriles.

La celebración del centenario de su nacimiento en este verano demuestra que todavía falta mucho por aprender sobre uno de los íconos mexicanos más reverenciados del siglo XX, una mujer cuya vida y autorretratos inspiraron libros, obras teatrales e incluso la película de Hollywood “Frida”, del 2002, interpretada por Salma Hayek.

Para conmemorar el aniversario, los curadores han seleccionado cuidadosamente para la exhibición pública una pequeña muestra de los miles de recuerdos, notas, dibujos y ropas hallados en el 2004 en baúles sellados y detrás de las paredes del baño de su casa familiar en la capital mexicana, hoy convertida en museo.

Ese tesoro, que incluye el teatro de títeres y fotografías, contradice las creencias sobre la excéntrica esposa del muralista Diego Rivera. Parte de los nuevos hallazgos se exhibirán en la Casa Azul el 6 de julio con el nombre “Los tesoros de la Casa Azul, Frida y Diego”.

Si toda mente es un mundo, tal como asegura el viejo adagio mexicano, la de Kahlo era un vasto universo que los investigadores de arte dicen que apenas han empezado a comprender y que pasarán otras décadas explorando, cien años después de su nacimiento.

“Este descubrimiento ha planteado muchas dudas y ha modificado muchas otras”, comentó el curador Ricardo Pérez, integrante de un equipo de cinco expertos que revisa los objetos. “En lo que a Frida respecta hay muchas sorpresas”.

Kahlo se pasó su vida construyendo la imagen de una figura mítica, dueña de sí misma y a menudo desafiante, que era abiertamente bisexual y había tenido una aventura amorosa con el revolucionario ruso Leon Trotsky. Lucía intrincados vestidos indígenas Tehuana y borroneó la fecha de su partida de nacimiento para quitarse tres años y poder decir que había nacido en 1910, el año de la revolución mexicana.

Pero los investigadores están rescatando una cara optimista, aplicada y aun retozona de Frida que rara vez se refleja en los autorretratos que componen lo más conocido de su obra.

Pérez, que ha analizado y estudiado las vidas de Rivera y Kahlo por más de 50 años, dijo que el teatro de títeres fue una de las mayores sorpresas, “un testimonio a la niña que llevó Frida en su interior durante toda su vida”.

El teatro era parte de una colección de objetos guardados en baúles y armarios, cubiertos de cinta adhesiva y dispersos por la Casa Azul. Rivera dejó instrucciones a los cuidadores de su herencia de que no los abrieran hasta 15 años después de su muerte en 1957.

Pero Dolores Olmedo, una patrocinadora de Rivera, los mantuvo cerrados suponiendo que los baúles podían contener información personal que comprometiese la imagen de la pareja, dijo el hijo de aquélla Carlos Phillips Olmedo, que dirige varios museos, incluyendo la Casa Azul.

Los curadores, incluyendo Pérez, abrieron los baúles en el 2004, un año después de la muerte de Olmedo.

Lo que hallaron fue sorprendente: 22.105 documentos, 5.387 fotografías, 179 prendas de vestir, más de 6.000 revistas y libros y objetos personales como radiografías de Kahlo por una fractura dorsal, un pasaje de trolebús y una nota con un beso estampado.

Los investigadores dijeron que el hallazgo desencadenó un alud de preguntas. ¿Quién tomó la fotografía de Kahlo posando seductoramente sobre su cama, cubierta parcialmente por una sábana? ¿Por qué Kahlo al parecer dobló por la mitad una fotografía suya en la que abrazaba a la primera esposa de Rivera, Guadalupe Marín, en vez de romperla?

Las cartas de Kahlo también revelan unos celos intensos. En una de ellas dice que una supuesta amante de Rivera le provocaba ganas de vomitar.

“La investigación de Frida y Diego está en las etapas iniciales”, dijo Pérez. “Sus vidas ofrecen una fuente inagotable de estudio”.

Kahlo nunca temió mostrarse vulnerable. Incapacitada tras un accidente de autobús y luego de sobrevivir la poliomielitis de niña, padeció problemas físicos y emocionales durante su corta vida. Sus autorretratos le ayudaron a sobrellevar su accidentado matrimonio, sus abortos involuntarios y las 35 operaciones a que debió someterse.

Esa capacidad de demostrar vulnerabilidad en sus pinturas, como también el reguero de cartas y recuerdos que dejó, es el motivo por el que muchos consideran que Kahlo rivaliza en popularidad con Rivera y otros grandes muralistas mexicanos. Sus pinturas se usan actualmente en grupos de terapia, y se le considera una de las primeras feministas del mundo.

Una larga fila de admiradores de Frida se concentra todos los días en la plaza frente al Palacio de Bellas Artes, que presenta una extensa exhibición de su arte como parte de la conmemoración.

______

En Internet:

http://www.fridakahlo.it/

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: