El legado del Padre Dubert

“Porque tuve hambre y me diste de comer” es un fragmento del evangelio según San Mateo (Mateo 25, 35), y uno de los preferidos y puestos en práctica por uno de los sacerdotes mas queridos de la ciudad de Santiago de los Caballeros, Ramón Dubert.

Iankel Santana

La República

Ramón Dubert, uno de los sacerdotes mas conocidos en la cuidad de Santiago, a quien perdimos físicamente el pasado 26 de noviembre de 2005, era un trabajador incansable, excelente ser humano pero sobretodo extraordinario amigo. Fomentaba siempre a los jóvenes a los que dirigía, a la espiritualidad, a que tuvieran fe, a que nunca desfallecieran y tuvieran perseverancia en la lucha por lograr un mundo mejor. Les decía a los jóvenes en los campamentos en repetidas ocasiones: “no busquen la felicidad fuera de ustedes, en las cosas vanas, búsquenla siempre dentro de ustedes porque ahí está”

El padre Dubert fue promotor y creador de muchas labores de bien social para ayudar principalmente al más necesitado, pero su gran debilidad por los niños lo llevó a promover un gran proyecto, de las manos de Cáritas Arquidiocesanas de Santiago, que hoy es una realidad que se manifiesta en los comedores infantiles.
Actualmente están funcionando 6 Comedores Infantiles en Licey, Cienfuegos, Yaguita de Pastor, Navarrete, Los Salados y Tamboril. En cada centro se reciben diariamente 50 niños procedentes de familias más necesitadas de las comunidades y se les brinda alimentación, educación y salud de manera gratuita.

Los comedores infantiles surgen por la problemática que tienen muchos de los niños que viven en barrios pobres de la zona del cibao, estos niños enfrentan, a su corta edad, muchos problemas como, familias compuestas por un solo cónyuge debido a que quizás uno de ellos se encuentra en la cárcel o que los abandonan, madres solteras, viudas, desempleadas. En otro de los casos las familias son muy numerosas y aunque sus padres trabajen todo el dia no les alcanza para mantener y darles de comer diariamente a sus hijos, lo que lleva a estos niños a la desnutrición. Muchos de ellos buscan la forma de trabajar para conseguir comida, esto hace que los niños crezcan en el desamparo casi total, y la calle se convierta en sus padres y madres, expuestos a toda clase de riesgos.

Pero gracias a Cáritas arquidiocesanas y a la iniciativa del Padre Ramón Dubert, se le ha dado respuesta a esta problemática. La misión es ayudar a los niños y niñas desposeídos a crecer física, emocional y espiritualmente; darles esperanza y hacer de ellos seres humanos dignos y útiles de la sociedad, porque además de darles la comida para el cuerpo a estos niños también se les da la comida del espíritu y del alma que es el amor.

Los niños, al ingresar, son tímidos y quizás ariscos, porque muchos de ellos están falta de amor y de atención pero con el tiempo estos van devolviendo gran parte del amor y de la atención que se les da cada dia, ya que los objetivos principales de los comedores infantiles son, proporcionarles alimentos balanceado e higiénicos, que los ayude a tener un crecimiento físico adecuado, también ofrecerles supervisión medica periódicamente, además ayudar a desarrollar su creatividad y capacidades artísticas por medio de cursos de manualidades y otros oficios, incentivarles al compañerismo y a una adecuada comunicación con los demás, a realizar actividades que integren a los niños con sus padres, y un punto muy importante, facilitarle los medios para que puedan conseguir actas de nacimiento de las que muchos de estos carecen y que son necesarias para ingresar al sistema educativo.

Los logros que se han obtenido a través de este proyecto son numerosos, pues gracias a estos ya los niños de estos barrios no están desnutridos, y su salud ha mejorado notoriamente, también se han constatado cambios en su conducta y comportamiento gracias a la orientación que reciben.

Este proyecto ha permitido que por sus cuantiosas acciones de bien muchas personas se solidaricen y quieran apadrinar a los niños y hacer donaciones, también tienen personas que han ofrecido sus servicios voluntarios, todo esto para sostener esta hermosa labor.

Tu también puedes ayudar haciendo donaciones, ofreciendo tu ayuda voluntaria o apadrinando a un niño, para cualquiera de estas labores puedes llamar al 809-582-7262 y 809-241-0886 o dirigirte a la calle 30 de marzo #1, Santiago, República Dominicana..

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: